Nunca es tarde para cumplir sueños deportivos
«Cuando tengas un sueño que no puedas dejar ir, confía en tus instintos y persíguelo. Pero recuerda: los sueños reales requieren trabajo, requieren paciencia y, a veces, requieren que profundices mucho. Asegúrate de estar dispuesto a hacerlo».1
La historia de Karina Fuentealba
Kari tiene 45 años y es atleta desde hace 13. Nació en Zapala, Neuquén. De familia numerosa, tiene 4 hermanas, algunas de las cuales también corren. Es una referente en este deporte, pone pasión y energía en cada entrenamiento y en cada carrera. Pero lo más interesante es que su historia de vida nos demuestra que nunca es tarde para cumplir sueños deportivos.
De su infancia recuerda que en su ciudad natal no podía correr porque sufría de broncoespasmo. El aire del sur la irritaba y le costaba hacer ejercicio. No existía el inhalador paf; si no llegaba a su casa a nebulizarse, se ahogaba. Cuando terminó la secundaria, se mudó a Buenos Aires para estudiar y trabajar, casi sin tiempo ni ganas para hacer deporte.
Sus comienzos en el running surgieron cuando, tras pasar mucho tiempo estudiando se dio cuenta de que había perdido la forma física. Correr era lo más fácil y accesible. El broncoespasmo le generaba miedo de agitarse, así que solo salía a recrearse.
De sus primeras competencias recuerda. “La carrera del soldado” en el Shopping Spinetto. Completó los 10 km en 50 minutos, pero al día siguiente sentía que le dolía todo. Fue entonces cuando su hermana la convenció de unirse a un grupo que preparaba para las carreras.
Así fue como Kari se dio cuenta que, entrenando con constancia, mejoraba y comenzó a ganar carreras de aventura del conurbano. Sin embargo, debía repartir su pasión y dedicación entre entrenar, ser madre y mantener un hogar.
Después del nacimiento de su segundo hijo, su marido, también deportista, se unió a sus entrenamientos porque su cuñada lo convenció de correr el Cruce Columbia en el 2012. Al finalizar cada etapa de esa carrera, Kari, se ponía el velo de novia y simulaban que Mariano le pedía matrimonio, divirtiendose y llamando la atención.
Cuando regresó del Cruce, decidió buscar un nuevo grupo y encontró a un entrenador que le dijo que tenía buena técnica y la llevó a la pista del CENARD para competir.
Me cuenta la anécdota de su primer podio en 2013. Cuando estaba llegando a la meta, veía que las chicas que sostenían la cinta se alejaban, pero Kari estaba convencida de que esa cinta era para otra persona que iba a ganar. Finalmente se dio cuenta que era para ella.
En ese momento, todavía no corría de manera profesional, tenía su trabajo y cuidaba a sus hijos. Sin embargo, cada nueva competencia traía sus frutos. Empezó a ser campeona metropolitana y fue sumando títulos, hasta poder correr en la categoría elite.
Otra anécdota que este deporte le dejó fue en 2015 cuando ganó la carrera Bimbo y le ofrecieron elegir un destino para correr. Eligió China. Recuerda como la agasajaban, mientras ella solo quería mantener sus hábitos saludables para enfrentar las competencias. Lo mejor fue que pudo ganar y esto le permitió regresar al año siguiente. “Mira mamá, llegué a correr hasta en la Muralla China” menciona al pasar, y cuenta que a su madre no le gustaba mucho que corriera, le decía que perdía el tiempo. A pesar de su humildad, Kari siente un gran orgullo al recordar esto. Además, fue ahí, donde ganó su primer Garmin y estaba en pleno auge deportivo.
¿Qué sensaciones le genera correr?Es competitiva y le gusta ganarle a los hombres durante las carreras. Cuando decidió dedicarse al atletismo, cambió algunos hábitos, como el descanso, la indumentaria y la alimentación. Aprendió a escucharse a sí misma.
En el 2016 ganó el Campeonato Nacional y de ahí pasó al Grand Prix Sudamericano, donde terminó sexta, con un excelente tiempo. Representaba a Fcmax y luego a Adidas. El atletismo se convirtió en su estilo de vida.
La contracara, era que, como cualquier deportista de alto rendimiento, debía resignar su vida social, cuidar su alimentación, y equilibrar el cuidado de sus hijos con el entrenamiento. Finalmente, comenzó a llevarlos a las carreras.
El running le sirve para despejarse de las tareas domésticas, del cuidado de la casa, de ser mamá. Desde sus comienzos, cuando sentía que regresaba relajada a su hogar, cansada pero con otra energía, y cuando comenzó a mejorar y vio que tenía condiciones, se propuso tener objetivos, dar lo mejor de sí, y no guardarse nada.
Hoy en día, parte de su rutina incluye entrenamientos exigentes, y se concientiza que en los momentos de soledad es cuando mejor deben salirle las cosas. Se entrena como si fuera a ir a las olimpíadas. Se alimenta bien, descansa y todo lo hace siempre con la misma pasión. “La clave es tener condiciones y ser disciplinada”.
Kari nos demuestra en cada entrenamiento que nunca es tarde para cumplir sueños deportivos. A pesar de competir contra chicas más jóvenes, pelea todos los días. Quizá, reconoce que haber comenzado no tan joven le deja cierto margen en su cuerpo, pero lo cuida.
Durante la pandemia se las rebuscó para entrenar en su casa, recuerda haber hecho 120 km en una cinta que rompió de tanto uso. Hizo muchos ejercicios de fuerza, incluso pinchó dos ruedas de rodillo fijo. Participó en carreras virtuales y pudo descansar mejor, lo que le permitió mejorar sus tiempos, entonces se decidió a correr maratón.
Recuerda con satisfacción haber salido tercera en el Medio Maratón de Bs As en 2019. En 2021 llegó segunda al Maratón de Buenos Aires, a pesar de las complicaciones para entrenar, ya que su marido estaba lesionado y su casa en obra
En 2022 ganó el Campeonato Nacional de Maratón en “A pampa traviesa” que le dio el pase al Sudamericano de Maratón en Paraguay, donde consiguió el bronce. Fue un sueño que no podía creer; no tomaba dimensión de lo que había logrado.
¿Cómo se siente?: Inspiradora. Recibe muchos mensajes de personas que la ven corriendo al lado de chicas jóvenes y admirando su fortaleza. Antes de cumplir 40, aparecieron los miedos de sentir que corría más lento, entonces, tuvo que hacer un click para no sentirse mal si llegaba cuarta. Sus hijos le decían “¿por qué lloras, mami? si lo importante es competir”.
Reflexionó y entendió que debía aprender a disfrutar, relajarse y aceptar que a veces los resultados no son los esperados, o sentir que ese supuesto fracaso es parte del proceso, parte de la vida de un atleta. Aprendió a sentirse bien consigo misma, a felicitarse y agradecer el poder seguir estando en un podio, y mantenerse vigente frente a otras deportistas que se lesionan o no perduran mucho en el atletismo. Ella sigue siempre en el top ten.
¿En qué piensa cuando corre? en cosas de la casa, en cuidar a sus hijos, en acomodar los horarios a su familia y en compartir su vida y pasión con su marido. Kari es muy familiera y afectuosa. Nos demuestra que no es imposible entrenar alto rendimiento y encargarse de una familia, aunque todos los días hace doble turno de entrenamiento.
Otra de las carreras que recuerda es el Maratón de 2024, “A Pampa Traviesa”. Fue justo después del km 38 en el que cayó mientras corría, porque sus piernas ya no respondían. En ese instante estaba en piloto automático, no sabe cómo hizo para seguir. La ayudaron a levantarse, pero no la podían tocar porque era un campeonato nacional y no podía recibir ayuda. Entonces, casi tuvo que correr sin parar, levantándose como pudo, tratando de no perder tiempo, ni lesionarse. Estaba con la mirada perdida, sus piernas iban flotando, en trance, solo le importaba seguir, porque quería llegar como sea a cruzar el arco final. Con todo este episodio obtuvo, de todas maneras, un tercer puesto en la general femenina, consiguiendo la medalla de bronce en el Campeonato Nacional de Maratón.
Hoy día, se aleja de la categoría máster porque reconoce que eso sería darse por vencida. No le gusta abandonarse, ni abandonar ninguna carrera; al contrario, encuentra la motivación y superación en competir con chicas jóvenes.
Según Kari, siempre se puede estar en buen nivel si tenes condiciones y disciplina. Esto lo entendió de grande y, de alguna manera, se lamenta por no haber empezado a competir de chica. Pero lo que si le gusta pensar y se emociona al saber, es que su nombre va a quedar grabado en la historia de este deporte, y que sus hijos van a valorar y saber que ella va a trascender.
¿Qué mensaje le gustaría dar? a una persona que no corre, le diría que se pierde muchas cosas; a los que corren, les diría que vayan de a poco, porque no es magia, ni de un día para otro. “Se anotan y quieren hacer el Maratón. Hay que trabajar duro para bajar los tiempos en una carrera, porque podes lesionarte, o estar sobreentrenado. Hay que tener paciencia, ser disciplinados, que todo llega”. Se trata también de disfrutar el proceso. Ahora está en ese plan, sigue siendo autoexigente, pero aprendió a manejar mejor los tiempos de la competencia, los miedos y la ansiedad. Con más experiencia, ya no se pone tan nerviosa, aunque le da adrenalina; el día que deje de ponerse nerviosa dejará de correr.
Reconoce que dedica tiempo a su pasión para que salga bien, de la mejor manera, por eso, espera resultados; espera estar en el podio. Sale a darlo todo, aunque no siempre le salga bien, jamás abandona una carrera, porque al final, el sueño que le gustaría cumplir, sin dudas, es volver a representar a la Argentina.
1) (Harvey Mackay)





Espectacular la nota, me gusto mucho leerla, conozco hace poquito a Kari, y siempre se lo digo, es tan grande su humildad como sus logros, una Campeona total ! <3
ResponderBorrarGracias por leer y comentar!!
BorrarLeí toda la nota. ☺️
ResponderBorrarKarina es enorme. ♥️
Siiiiiiiii....gracias por leer y comentar!
BorrarGenia total Kari , ejemplo de humildad !!
ResponderBorrargracias por leer y comentar!
BorrarGenia total Kari .años que la conosco.besos
ResponderBorrargracias por leer y comentar!
BorrarConmovedora e inspiradora !!👏
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