La meta es ganarte a vos mismo

 "Creo que la "curación" más eficaz de la sordera no es la medicina, ni los aparatos mecánicos o electrónicos...sino la comprensión. Pero antes de poder desarrollar la comprensión, hay que crear la conciencia"[1].

 


La Historia de Lucas

Lucas Pozzi tiene 27 años. Es un atleta sordo. Quiere contar su vida para motivar e inspirar a quien quiera correr y conocer todo lo bueno que el deporte brinda, a pesar de su condición. Escribí su historia con la ayuda de su mamá que es intérprete de lengua de señas.

Nació en la Ciudad de Buenos Aires. Al tiempo sus padres notaron que cuando dormía no se despertaba ni movía con los ruidos y cuando lo comparaban con otros niños de esa misma edad advertían que algo raro había. Lucas no hablaba, ni emitía sonidos. Solo podía gritar, pero no le salían las sílabas ni las palabras. Los médicos decían que había que darle tiempo, pero ese tiempo para sus padres era un cúmulo de ansiedad por encontrar las respuestas a por qué su hijo no respondía.

Comenzaron, así, una sucesión de estudios para indagar su salud y entre uno de ellos -la audiometría- descubrieron que era sordo, pero no mudo. En consecuencia, había que trabajar esa condición para que en el futuro pudiera hablar, tener un implante y ser un chico “normal” e integrarse en el mundo. Pero la historia de Lucas cambió ese rumbo.

Su infancia estuvo teñida de intentos de “mejorarle la vida”. A sus dos años empezó a ir al Hospital Garrahan[2]. A los cinco le hicieron un implante coclear. Lucas tenía que aprender a escuchar con ese objeto y no le gustaba porque sentía que todas las personas lo miraban como si fuera “diferente”. El implante potenciaba los ruidos y lo incomodaba, pero lo más molesto era la mirada discriminatoria de esas personas hacia él.

El jardín y la primaria la hizo en una escuela para sordos, donde intentaban que hablara, pero a sus 10 años los docentes notaron que no avanzaba dentro de los estándares de aprendizaje y decidieron pasarlo a la modalidad de “comunicación alternativa aumentativa” que consistía en usar la oralidad, lengua de señas, pictogramas, objetos y todos los elementos que pudieran utilizar. Parte de su aprendizaje consistía, también, en ir a la fonoaudióloga para aprender a modular y regular la voz.

Su amor por el deporte nació durante la infancia cuando su papá lo llevaba a la cancha de Racing. Como la mayoría de los niños se ilusionó con ser jugador. Comenzó con la escuelita de fútbol a sus 8 años. Por ese entonces se sentía un poco discriminado por su condición. Recuerda que el profesor lo ponía siempre de suplente, quizá por miedo a no saber comunicarse o porque no pudiera jugar bien por no escuchar. Eso de alguna manera lo frustraba, pero seguía entrenando ya que realmente quería ser titular.

Con el paso del tiempo comenzó a jugar en un club de sordos. En ese lugar le llamo la atención que todos eran “igual a él”. Estaba más cómodo. Se sentía él mismo. Fuera de ese ambiente comunicarse con otras personas le generaba mucho esfuerzo para que pudieran entenderlo.

Recuerda que en verano cuando no entrenaba fútbol salía a correr con sus compañeros de equipo.  La sensación de correr le resultaba linda, pero en ese momento jamás hubiera imaginado ser parte del atletismo, porque su pasión era jugar a la pelota.

Sin embargo, hubo un evento en el 2018 que le llamó la atención: el Maratón de Bs. As; ahí vio a una persona que corría muy rápido. Así fue cómo empezó a averiguar cómo podía hacer para correr carreras. La realidad es que se había cansado un poco de intentar seguir jugando al fútbol de manera profesional, inclusive probarse en la Selección Argentina de Sordos, donde no quedaba. Lucas pensaba que no iba a llegar a ningún lado”.  Fue en ese momento cuando un amigo suyo lo invito a correr Trail Running en Valhol[3] en el 2022, sabiendo que le apasionaba la montaña. Ya había subido al Cerro Tres picos y al Champaquí haciendo trekking.

 

De esta manera se incorporó al mundo del Trail.  Comenzó yendo sin entrenar a la carrera de montaña; no tenía profesor, ni tips sobre cómo correr, pero el evento lo deslumbró. Amó las situaciones que se generaban en torno a una carrera: sacarse fotos con el número de dorsal o ver la cantidad de corredores que había. De sus primeros 10 km de Trail recuerda la anécdota que pensó que se iba a morir de frío en la montaña y fue muy abrigado, pero rápidamente entro en calor y se lo tuvo que aguantar, además había ido con las zapatillas de calle. Por la adrenalina que tenía bajó corriendo rapidísimo y cuando cruzó el arco se sintió mareado de todo el esfuerzo que había realizado. Él quería ganar, sabía que lo había dejado todo.

Durante la llegada observó que entregaban papelitos con los resultados a los corredores y una persona lo acompañó a averiguar cómo había quedado. El resultado fue 11° en la categoría general. Ahí se emocionó por lo que había logrado. Le gustó mucho y empezó a dedicarse a correr. Lucas alimentaba así el espíritu competitivo que tiene por naturaleza.

En ese momento un programa de radio para sordos le hizo una entrevista y un corredor sordo lo contacto para ser su entrenador de running. Fue ese entrenador quien lo guio durante sus comienzos en este deporte.

Lucas recuerda que pensaba que entrenar era solo salir a correr en la calle; después entendió que tenía que seguir un plan y debía esforzarse si realmente quería competir. Se propuso ganar las carreras y desafiarse constantemente. Una de sus primeras se dio medio por azar. Tenía un amigo que se había anotado en los 15 km de New Balance, no pudo ir y le dio el dorsal. Lo anecdótico fue que pensó que debía llevar el chaleco de hidratación por si no le alcanzaba el agua, como si fuera a una carrera de Trail, pero ahí vio que no era necesario y que tenía, otra vez, ropa de más.

Unos meses después había una competencia de fútbol en la cual el entrenador le dijo que debía definir que deporte hacer, ya que eran distintos entrenamientos. Lucas amaba los dos. Finalmente se terminó lesionando en el fútbol y esto lo ayudo a tomar la decisión de dedicarse solo al running. Su nueva pasión se convirtió en correr.

Comenzó entrenando solo. Tenía un amigo sordo y con el salía a correr, se planificaban ellos mismos. Después me contactó y le recomendé que entrenara en un equipo ya que iba a mejorar y poder socializar. Así fue como se sumó a entrenar al grupo Buenos Aires Corre (BAC)[4]  y luego en la pista de atletismo del Parque Chacabuco.

Ahora tiene como entrenador al reconocido atleta Ignacio Erario, porque vio en las redes del equipo -Victory Team[5] - que sus corredores tenían mejores tiempos y se interesó en ser parte. La meta es ganarte a vos mismo”, es el logo de su team, del cual se nutre todos los días.

Salir a correr le hizo conocer muchas personas, armar redes y conectar con otros en su misma condición. Su objetivo es mejorar sus tiempos para que vean que él puede ser un atleta como cualquier otro y poder competir en las categorías de elite o general.

                                                          

 Su cambio a la categoría “otras discapacidades” en el running surgió en una carrera donde vio que había una mujer que se comunicaba en lengua de señas y reconoció a otro corredor que era sordo. Ellos le mencionaron la existencia de ésta para poder competir ahí.

En el futuro le gustaría que existiera una categoría que sea sólo auditiva porque en la actual hay personas que les falta algún miembro del cuerpo y, de alguna manera, siente que están en desventaja. También desea que Argentina pueda ser pionera en esta categoría y así otros países puedan copiar la iniciativa.

Para poder entrar en esa categoría mandó un mail a las empresas organizadoras de carreras adjuntando el certificado de discapacidad. Otra realidad es que no hay podio de “otras discapacidades” en todas las carreras y lo ve mal, se siente discriminado, como en la Maratón de Buenos Aires.

El sueño de Lucas es poder representar a Argentina en el Mundial de sordos y en los Juegos Olímpicos de Sordos (Sordolimpiadas)[6] en atletismo. Otro de sus sueños sería poder ir al Maratón de Berlín. Le gusta y es fanático de Kipchoge[7]. De Argentina le gustaría correr “El Cruce” ya que es fanático del Trail y de la montaña.

                                           

¿Por qué corre Lucas? porque le gusta, lo disfruta, se siente motivado. Le gustan las competencias, los entrenamientos, el poder sentir la libertad de correr donde quiere. También porque en el running encontró la motivación que el fútbol no le había dado, puede y aspira a un futuro como atleta. Lucas siente que puede superarse a sí mismo.

Es su pasión. Ama el deporte. Se dio cuenta que hace bien al físico y es magia el poder sentir en su cuerpo buena salud. A pesar de su corta edad, le gusta estar concentrado en el deporte y en mejorar.

      

A alguien que no corre le diría que lo intente, que pruebe, que se sume a las carreras, de la misma manera que lo invitaron a él cuando no corría. Le gusta ayudar y da algunos consejos, como el también los recibió.  A las personas que a veces sienten que es difícil o no pueden, él los alienta a que sigan. Que no es solo salir a correr, sino que hay que seguir las rutinas que los profesores te dan. Que la gente vea que se puede disfrutar corriendo. Se siente motivador e inspirador.

Las sensaciones que tiene al correr lo ayudan a despejarse, a liberarse de las preocupaciones, a no pensar en problemas. Hacer deporte le da energía positiva. Le hace olvidar la discapacidad porque se siente igual y libre que todas las personas al correr, porque al final La meta es ganarte a vos mismo”.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

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