La carrera de mi vida
“No te rindas que la vida es eso, continuar el
viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y
destapar el cielo.No te
rindas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda,
y se calle el viento. Aún hay fuego en tu alma. Aún hay vida en tus sueños.”[1]
La
historia de Elisa:
Elisa Sampietro de Forti tiene 87 años, 5 hijos, nietos y bisnietos. Su
historia es única porque empezó a correr a los 72 años y aún hoy lo sigue haciendo.Realiza ejercicios todos los días. Ama la naturaleza. Tiene muchas carreras en
su haber. Historias y recuerdos por doquier.
Nació en 1934
en la ciudad de Como, en el norte de Italia. Coincidentemente el mismo día que yo,
un 31 de diciembre. Creció rodeada de un ambiente ligado al amor por la
naturaleza y la montaña. En 1948, a sus 14 años, vino a la Argentina junto a su familia escapando
de la Segunda Guerra Mundial. Su padre trabajaba en una fábrica textil, de la
cual atesora grandes recuerdos[2].
De él aprendió el aplomo, la templanza, el afrontar todas las cosas con
normalidad, demostrando calma en las peores situaciones de la vida. Sin dudas, ella
heredó ese temperamento.
Elisa es la “abuela runner más famosa” dentro del ambiente del running. Es imposible no quererla. La invitan de carreras a participar y entregar medallas. Siempre que sale a correr le piden fotos y la alientan con mensajes que le llenan el alma. Todos los corredores la admiramos, por esta razón quise saber por qué ella corría. Pude encontrarla y gracias a su humildad entrevistarla, para contar “La carrera de su vida”.
¿Cómo es
Elisa? Tiene una memoria increíble, recuerda todos los momentos
que marcaron su vida. Siempre activa, en movimiento. Transmite paz y ternura con su tonada italiana. Es súper cordial y amable.
Charlar con ella es sentir que el tiempo no pasa, porque tiene mil anécdotas.
Su casa y sus fotos reflejan inmensos recuerdos y al hablar de ellos los
mantiene vivos y presentes, en cada instante.
¿Cómo fue
su relación con el deporte? Un amor de toda la vida. Viviendo en
Argentina se anotó en River para jugar al vóley y fue federada hasta los 40
años. También hizo tenis y natación.Tuvo
el apoyo de su marido y de sus hijos que siempre la alentaron a superarse. Recuerda
que cuando sentía problemas emocionales enseguida se la pasaba haciendo cosas y
ocupando el tiempo para animarse.
Empezó
a correr en el 2006 cuando tenía 72 años. En esa época trabajaba con su hija kinesióloga y
una chica que asistía al consultorio le comentó que iba a una carrera en Villa
La Angostura. Le llamó tanto la atención que se propuso ir, sin siquiera saber
qué era el running. Insistió en viajar con el grupo para conocer la Patagonia. Se
sintió tan cómoda que al volver comenzó a entrenar. Al año siguiente se anotó en
una carrera en Tandil, donde supuestamente iba a correr 10 km, pero al ver que
el recorrido era llano quiso experimentar más y terminó haciendo 25 km. Sin
dudas su vida cambió, se dio cuenta que era algo que la apasionaba. Lo que
sintió al empezar a correr le fortaleció su interior; le sirvió para decirse que
podía afrontar todas las adversidades y levantar su autoestima. Le permitió verse y
sentirse más fuerte. Mantenerse extrovertida y decir lo que siente.
¿Cuál fue
la carrera que más le gustó? Me cuenta que cuando termina una
competencia siente que es hermosa, pero enseguida ya le empieza a gustar otra. Aunque,
la más emotiva fue la que hizo en su ciudad natal, en el “Lago di Como”[3],
allá por el 2017 en Italia, junto a sus dos nietos. Cumplió el sueño de correr rodeada
de su familia, de sus orígenes y recuerdos. Afloran las remembranzas de su infancia, de su niñez y de su pasado. ¿Será esa montaña
su lugar en el mundo?
¿Por qué
corre? Porque la saca de la soledad, de estar encerrada. “Recordar cosas malas no sirve de nada,
tenes que seguir viviendo y viviendo el hoy. En cada momento encontras belleza
en la vida. La vida es bella y correr te da eso”. Elisa corre para vivir. Le
limpia la cabeza, le permite compartir una parte del día con la naturaleza. Le
gusta recibir el cariño de todos los corredores. Le apasionan más las carreras
de Trail que las de calle, ya que“los
corredores son diferentes, te apoyan, te ayudan y te acompañan”. Tiene un
sinfín de carreras de montaña y de calle corridas por diferentes lugares,
incluyendo el gran desafío deportivo que fue finalizar en 5 oportunidades el “Cruce de los Andes”[4].
Sus piernas
y su cuerpo pequeño invitan a imaginar la fuerza que nace dentro de ella cuando
se pone en contacto con la naturaleza. Es sin dudas una mujer muy activa. Quedé
asombrada de la movilidad y agilidad que tiene cuando recorría cada recoveco de
su casa para mostrarme sus recuerdos que la emocionan, son frases de su familia
en pancartas con las que la esperaban en diferentes llegadas. Elisa me mostró
con orgullo todas sus medallas y al preguntarle cuál era la que más le gustaba,
sus ojos enseguida disparaban buscando los recuerdos de la carrera en su
adorada Italia.
¿Qué
mensaje le gustaría dar? Sus gestos me transmiten, con total humildad, que
no tiene un mensaje certero para dar. Pero entiende que, si alguien puede leer
la historia de su vida y notar la diferencia entre una persona que se levanta y
prende el televisor, consume noticias negativas y se amarga, respecto al estilo
que ella adopta, en el que siempre sale en busca de oportunidades, escucha a la
gente y reconoce las puertas que se le abrieron en el mundo del running,
producto de su estilo, estando siempre animada sin contar lo malo ni los dolores.
Esa es la diferencia. Su diferencia.
¿Qué otras
cosas le gustan hacer? Cocinarles a sus nietos, disfrutar de lo
social y cuando está sola se pone a coser. Eso la relaja. Se define como autodidacta.También mira el canal de televisión RAI, ya que
habla italiano y castellano, como quien es de aquí y de allá. Incluso le gusta
resolver palabras cruzadas en italiano. Ha recibido reconocimientos por su
trayectoria y hasta tiene libros y películas sobre su historia.
Lo más destacable es que realiza ejercicios todos los días que puede. Eso la
mantiene viva. No le gusta hacerse malasangre, sino estar cerca de sus afectos:“la patria es el cariño de tu familia, hay
que luchar por eso siempre”. Es lo que repite e inculca a sus seres
queridos.“Salir es aprender de los
errores, pero hay que salir, si vivís solo acentúas tus defectos sin darte
cuenta. Hay que relacionarse, no encerrarse en uno mismo. Salir y conocer”.
¿Qué le da felicidad? “Ver felices a mis hijos y poder gozar de ellos”. Su familia es su orgullo y pilar. También salir a “lavar la cabeza” todos los días. Camina, corre, se mete en la
reserva, juega con los pájaros y se siente plena y libre disfrutando dela
naturaleza. Le gusta correr entre yuyos y piedras, que a veces va recolectando
al andar.
Mi deseo
es llegar a ser como Elisa, con esa energía y vitalidad que la caracteriza. Para
nosotros, los corredores, es la nonna,
la abuela que todos queremos tener, la que demuestra en cada paso lo fuerte que
es. Correr con ella es pura ternura. Es sin dudas, una mujer inspiradora.
“La carrera de mi vida” demuestra que para
ella el deporte es su forma de vivir. No
anhelando el pasado. Lo recuerda, pero dice que lo pasado ya está.“No podes cambiarlo, ni torcerlo, pasó como
pasó, feo o lindo, pero tenes que vivir el hoy, porque no sabes cómo sigue el
futuro.” El running le permite olvidar las inseguridades, y las malas ondas“las deja por ahí para que se las lleve el
agua”. Correr la saca del individualismo y la une con la gente. Es un caso
de superación ya que la edad no la limita. Elisa es sinónimo de inspiración y un
gran ejemplo de que la vida no termina a los 60 años, sino que a esa edad hay
que buscar otra forma de vivir. Eso hace Elisa. Eso demuestra día a día, con
amor, pasión y alegría.
[1]Poema “No te rindas”. Autor: Guillermo Mayer. Publicado en:“Fobias, ansiedad y miedos” de Cristina Goytia. Editorial Atlántida. 2004. Disponible en: https://erickguillen.com/no-te-rindas/
[2 ]Elisa tiene en su living un cuadro de la Fábrica pintado por su padre.
[3] “Trail del Viandante”- 25 km; Como, Italia (2017).
[4 ] Elisa llegando con su nieto. Foto: facebook.com/elcruceoficial/. Obtuvo el récord como la mujer de más edad en finalizar la carrera, cuyo objetivo es cruzar los Andes uniendo Argentina y Chile, en una distancia de más de 100 kms, divididos en 3 etapas. Disponible en: www.elcruce.com.ar
[5] Foto de los 5 hijos de Elisa. Gentileza del libro: "Elijo vivir" ‘Elisa Forti la nonna que corre’ de Sol Navarro. 2019.



Maravillosa vida para retratar !!👏
ResponderBorrarGracias por leer y comentar!
BorrarCuánto para aprender de esta persona, de una mujer que tiene una juventud eterna!!!
ResponderBorrarAsí es Ari! Admirable! Gracias por comentar!
BorrarSin duda, una mujer con propósito a inspirarnos , gracias Elisa porque tu testimonio nos ayuda a seguir en carrera en la vida . Y gracias infinitas Yae por esta manera tan clara y tan especial de escribir historias de vida .
ResponderBorrarGracias por tus hermosas palabras Moni
BorrarYael la
ResponderBorrarNota que hiciste es hermosa porque logra encontrar la emoción con cada palabra, es hermoso conocer lamhistoria de Elisa pero lo más trascendente es como vive el running…como una brujula que solo le marca el
Presente !!!! 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼
Gracias por tus hermosas palabras!
BorrarHermosa historia de vida .. realmente inspiradora .. y hermosamente relatada ! ☀️
ResponderBorrarGracias hermosa Lore!!!
BorrarMe gustó mucho la entrevista. Un canto a la vida!!!
ResponderBorrarGracias por leer y comentar!
BorrarEspectacular nota.. sin dudas Elisa transmite una energía inmensa cada vez que la cruzas en una carrera!!
ResponderBorrarGracias Nico por comentar! Elisa es pura energía!!
BorrarYaer es es hermosa pensar la historia,Elisa es pura energía!!
ResponderBorrarAsí es! Pura energía! Gracias por leer y comentar. Saludos.
BorrarExcelente nota, una persona unica e inspiradora
ResponderBorrarGracias por leer y comentar. Saludos.
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