Diario de un Maratón

“Tu vida es un viaje sagrado. Es sobre cambio, descubrimiento, movimiento, transformación, expandiendo continuamente tu visión de qué es posible, estrechando tu alma, aprendiendo a ver clara y profundamente, escuchando a tu intuición, tomando valientes desafíos en cada paso del camino. Solo puedes ir hacia delante, formando la historia de tu vida”[i]

 

La primera pregunta que se me viene a la cabeza al escribir este relato es: ¿Cuándo me decidí a correr un Maratón? ¿Cuándo me sentí realmente lista para tremendo desafío?

Si me preguntaban hace un año atrás, en plena pandemia si alguna vez sería maratonista, la respuesta, claramente, era un NO. Porque me costaba mucho motivarme, cumplir con los entrenamientos, con la alimentación y, lo más importante, mi cabeza estaba en crisis. Todas mis emociones estaban alteradas, como nos pasó a la gran mayoría que atravesamos el encierro, angustia, ansiedad y depresión. Pero el 2021 me enseñó que debía hacer algo para cambiar esa situación. El running era mi canal de salvación. Debía salir de mi zona de confort.

Después de tomar una gran decisión personal para crecer y sanar, volví a entrenar con toda la pasión y fuerza como nunca antes había tenido. Porque el fin de la cuarentena me hizo recordar que siempre corro por la LIBERTAD. Corro porque me siento libre al andar, corro hasta donde mis pies me permiten llegar.

La primera decisión fue volver a los entrenamientos presenciales con mi grupo Adidas Runners Buenos Aires. Ellos me prepararon física y emocionalmente para lograrlo. Con mucho miedo e incertidumbre (hasta el último momento) un día se abrieron las inscripciones y fue tal mi indecisión que me anoté en la Media y en la Maratón, pues quedaban aún 4 largos meses de preparación.

La segunda decisión fue intentar no faltar nunca a los entrenamientos. Todos los corredores sabemos que debemos entrenar con frío, calor, lluvia y sol. No importan las condiciones, solo hay que salir y entrenar. Para cumplir con esto es fundamental el apoyo de tus compañeros y amigos que comparten tu pasión. Gracias a los profesores y a ellos hoy puedo decir que soy maratonista.



Durante el último tiempo aprendí a convivir con el hielo, pues en un entrenamiento muy cercano a la fecha me doblé el tobillo y sentí que se me venía el mundo abajo. Así que cada vez que llegaba de entrenar era un paso obligatorio. También debía levantar las piernas para un buen descanso, y lo más importante: abandonar el alcohol. Pequeñas grandes decisiones que te recuerdan el camino al Maratón.

Lo más lindo de esos meses de preparación fueron los fondos largos de fin de semana, aquellos donde se asomaba el sol por el río, la brisa del aire nos despeinaba y despertarse al alba te hacía sentir que el día se prolongaba. Disfrute cada entrenamiento, cada fuerza y cada aliento, porque en equipo siempre es mejor y ellos te impulsan a dejar todo de vos.

Pasaron los meses y la situación epidemiológica parecía mejorar, pero hasta el último día nadie sabía que podía pasar. Así fue como un mes antes, finalmente, anunciaron la confirmación… y ahí estaba yo, con todos mis miedos y emoción tratando de buscar mi mejor versión.

Finalmente, el 10 de octubre del 2021 después de 20 meses sin correr carreras, tenía que volver a lo grande! La Maratón de Buenos Aires es el sueño de todo corredor de Argentina. Mi primer Maratón, el que siempre va a quedar grabado en mi corazón.


Ese día sentí tanta fuerza en mis pies y piernas, que aunque uno duda de cómo puede llegar, o cuánto tardará, esa misma fuerza me llevó con una sonrisa hasta el final. Había preparado toda la logística (hidratación, geles y amigos que me acompañaran). Sabía qué debía hacer en cada kilómetro.

Legué muy temprano a la carpa. No sentía tanta emoción desde hacía un largo rato. Volver a experimentar las carreras me llenaba de ilusión. Esa misma ilusión por la que corro desde hace 4 años. En ese instante empezaba la fiesta. Todos los corredores poniéndonos el dorsal. Fotos y más fotos. Sentir el olor a átomo, la entrada en calor. El paso por el baño obligatorio y el momento donde mi corazón quebró: escuchar la arenga y las palabras de Lelio (Head Coach de Adidas Runners) me llenaron de emoción y el llanto me invadió. Pude visualizar las caras de mis compañeros. Abrazarme con ellos para darnos el último aliento y ahí recordar juntos todos los momentos “donde la pandemia no nos permitía entrenar”. Otra vez el sentimiento de la libertad.

Despacito fuimos yendo para el correspondiente corral de partida. Creo que por primera vez estaba todo ordenado y que ni siquiera podía salir con mis amigas. Estaba tan atrás que a lo lejos escuchaba la presentación y esos minutos donde esperaba mi salida, se me hacían eternos. Pero había llegado el día. Encendí el reloj a esperar que me deparaba la vida.

Viví toda la carrera como una gran fiesta. Era el primer evento deportivo de running en mi ciudad pos pandemia. Y así lo vivía yo, siendo partícipe de mi propia historia. Había aprendido a salir de mi “zona de confort”.

Escuché los consejos de mis profesores, los mensajes de alientos de mis compañeros, de mi familia y mis seres queridos. Me llené de valor y de autoconfianza, no menor en los tiempos que corren.

Durante la carrera me alegré por pasar por lugares que amo de la ciudad. También me sorprendí al cruzar calles que jamás había pasado. Por el barrio de La Boca pude sentir esa fiesta que transmite la Bombonera. En Puerto Madero crucé a varios compañeros y hasta escuché los gritos de mi profesor, esos que te dan un sacudón.

Me sorprendí de toda la gente que nos alentaba, aún en calles donde nadie circulaba. Compañeras que me saludaban y filmaban por diferentes partes del recorrido, me sacaban una sonrisa, aunque ya iba sintiendo la carga.

Mi mente se había organizado esperando a mis amigos en diferentes partes del recorrido. La sorpresa y mención especial la tengo para Santi, quien me acompañó en bici desde casi el primer instante.

Cada vez que se sumaba algún amigo, mi pecho se inflaba al saber que podía contar con ellos. No estaba sola, me sentía acompañada. Aunque la lucha siempre es interna y contra nuestra propia mirada.

Tenía miedo a la tan mencionada autopista, con sus subidas y bajadas. Sabía que ya estaba pasando más de 30 km y el cansancio en el cuerpo iba a aparecer. Bajé sabiendo que ya no quedaba nada. Era el último esfuerzo, los últimos kilómetros, esos que te desarman. Pero en ese momento, donde todos me acompañaban, la fuerza aparecía de la nada. Otra vez un grito de una profe que me recordaba las veces que dije que nunca correría esta distancia. Sus palabras me llenaron de confianza. Tenía tantas ganas de llegar, de cruzar, de lograr mi objetivo y de conseguir la medalla soñada.

Crucé el arco de llegada con esa adrenalina tan deseada, rodeada de gente que me quería que me llenaban el alma. Saber que te esperan para recordarte que vos podes, que tenes que confiar y crecer. Los abrazos no tardaron en aparecer y lloré al ver a mi madre con un cartel que decía: “Bravo Yael”. Felicitaciones por esos 42 km!

Te das cuenta del esfuerzo que lograste cuando paras el reloj y entendes que pasar 4 horas de tu vida no son nada en comparación con la satisfacción de haber logrado un nuevo título en mi vida, el de ser MARATONISTA.

Pero hasta acá, parte de mi ser estaba expectante. Había leído y escrito mil veces sobre la parte desafiante.  De lo que nadie me había hablado era de las sensaciones pos maratón. Aquellas que te dejan en jaque. Estuve varias semanas emocionada. Tenía tantas fotos, videos y recuerdos que me llenaban el alma, atrás quedaban esos llantos, angustias y el dolor de una pandemia que me destrozaba.

Pude entender esa famosa frase “el Maratón es como la vida misma”, tantos meses de preparación, de dudas, miedos y desconciertos, que un día, finalmente, te sentís empoderada. Decís que podes, das un paso y otro a la vez y contemplas el proceso y el recorrido, para volver a sentir, al final y siempre, que puedo correr con ese mantra que me escribí en la mano: LIBERTAD, LIBERTAD Y CONFIAR EN MI.

 













[i] Caroline Adams Miller es una coach ejecutiva estadounidense y oradora motivacional. Disponible en: “Frases para yoga” escrito por YOGUI METTÀTRON. https://books.google.com.ar/books?id=mzlJDwAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false





Comentarios

  1. Hermosa relato Yael !
    Y correr esa distancia
    desp de una pandemia,
    Doble mérito !!!

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    1. Muchas gracias Martita por leer y comentar!!! Si fue un gran mérito..

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  2. Hermosa experiencia Yae! Tu relato un lujo! Feliz Día del Marstonista💪❤️

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  3. Hermosa tu descripción!!! Sos lo más Yae !!! Lo había leído pero lo hice nuevamente hoy q es el Día del Maratonista 💪🏃‍♀️🏃‍♀️🏃‍♀️💕

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  4. Sin dudas dejar escrito todo lo que viviste fue lo mejor . Cada segundo cada minuto cada km .. SOS un grosa yae

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  5. Gracias por leer y comentar Tin!! ❤️

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