¿Y si correr nos cambiara la vida?
La Historia de Nico
“Saltar, correr, subir escaleras sin ahogarme, oler a vida y no a cenicero…es tiempo de acabar algo y empezar de cero”
Esta es la historia de Nico, mi compañero de vida. Nico es diseñador audiovisual y deportista. Pero lo más importante es que él me inspira constantemente en este camino, que es la vida. Tal es así, que se propuso correr en Pandemia su segunda Maratón, nada menos que en la llegada de sus 40 años, superando una vida sedentaria, una vida de ex fumador.
¿Cómo era Nico
de pequeño? Nunca tuvo apego hacia los deportes durante su infancia, no jugaba
ni era fanático del futbol como varios niños; le gustaba más la tecnología, el
arte, jugar y las mil maneras que encontraba de incentivar su creatividad y su
forma de investigar el mundo.
Durante su
adolescencia entre el estudio y las salidas con amigos, tampoco sentía la
necesidad ni las ganas de hacer deporte. Aparecía en su vida un vicio típico
entre los jóvenes: el cigarrillo. Ese mal tan adictivo, aceptado como
necesario, nunca mal visto, nunca desacreditado. Pero su estado físico no era
bueno, no era sano.
Cuando lo
conocí el cigarrillo era parte de su vida y jamás lo había sido de la mía.
Vivía en mí ese deseo de esperar el día que lo dejara. Porque Nico se levantaba
y lo primero que hacía era fumar. Fumaba un atado por día, a veces incluso más.
El cigarrillo era su compañía, tantas noches de insomnio, tantas noches
creativas.
Sin embargo,
él amaba el aire libre, la naturaleza y la bicicleta, era su aliada en esta
vida. Nico me regaló una para que juntos disfrutemos de estas sensaciones que
la bici te da. Salíamos a pasear y para él era también su medio de locomoción.
La bici era todo.
Había intentado algunas veces superar las ganas de fumar. En una oportunidad lo dejó leyendo el libro “Fumar es fácil, si sabes cómo”[1] pudiendo mantenerse varios meses alejados del tabaco, pero en la soledad de las noches la tentación acontecía y, otra vez, aparecía y aparecía.
Pero un día charlando me cuenta que en el trabajo le ofrecían entrenar al aire libre, con el profesor Marcelo Linck y sus compañeros de la oficina. Claro está a Nico no le gustaban los gimnasios, ni las rutinas. Esto era una novedad, algo que no se esperaba, ni imaginaba. En su cabeza el deseo de dejar el cigarrillo permanecía. Entonces la pregunta sobre qué hacer invadió sus días. ¿Había llegado el momento de cambiar su vida? Cambiar de rutina? Animarse a romper sus vicios. Animarse a desafiar a su cuerpo, a liberar la mente y a llenarse de endorfinas.
Por supuesto
que lo alenté a ir, a probar, a ver de qué se trataba esta experiencia de
entrenar al aire libre. Entonces, sin
dudar, tomo ese primer día de entrenamiento como el fin a su etapa de fumador.
Dejaba atrás el vicio del cigarrillo y comenzaba el vicio de correr.
Ese primer
día tuvo una mezcla de sensaciones: una persona que jamás había practicado
deporte, un reciente exfumador. Quería
ver cómo le respondía el corazón, las piernas y principalmente la respiración.
Volvió a casa renovado. La experiencia había resultado desafiante y apasionante. Yo
lejos de ver esa realidad me preguntaba si no sentía frío porque era pleno
invierno. Nico empezaba el camino del deporte, de la conducta de entrenar, hasta iba sólo cuando ninguno de sus compañeros de oficina podía.
Su entrenador iba viendo sus mejoras, su forma de superarse, de no querer
aflojar, de siempre ir por un poco más…de no volver nunca más al vicio del
cigarrillo.
Por mi parte
lo veía desde la cama cuando los fines de semana se levantaba a correr, ya que
todavía yo no lo hacía. Pasaron algunos meses de entrenamiento mientras
que Nico se fue comprando ropa deportiva. Se llevaba un bolsito a la oficina y
eso era parte de su jornada laboral. Poder disfrutar de entrenar. Por fin
entendía que el correr le había cambiado la vida.
Llegó su
primer carrera: “8k Nocturna”. Corrió con un compañero de laburo y ahí estaba
yo para acompañarlo. Mi recuerdo de ese día fue verlo feliz todo el tiempo,
verlo con la medalla, con la remera y mientras él corría yo disfrutaba del
evento que acontecía. Era un nuevo mundo para nosotros, allá por el año 2016.
La bici seguía
siendo parte de su vida, pero si no corría sentía que algo le faltaba. Iba por
la noche, con frío, en cualquier instante. Me impulsaba a correr, quería que lo
acompañe, por dentro mío miles de excusas lo tornaban inviable.
Hasta que un día,
finalmente, pude decirle “quiero anotarme en una carrera para ir con vos”. Esa
primer experiencia marcaría un antes y un después en nuestras vidas. Nico
consiguió transmitirme el amor por el running y la pasión por este deporte.
Con el tiempo
pudimos sumarnos a Adidas Runners y hacernos de nuevos compañeros, que son
quienes comparten esta misma locura y pasión. No hay nada más lindo que correr
con tu pareja y entrenar con amigos. Aunque con el tiempo cada uno fue
superando sus tiempos o con diferentes objetivos, el running nos unió y nos fortalece
en cada instante. Sobre todo en esta Pandemia, donde el encierro nos afectó a
todos de distintas maneras, el running volvió a ser nuestra vía de “escape”.
Nico es quien
sabe de alimentación, quien aprende y me transmite todo lo que su curiosidad y
su espíritu por mejorar lo llevan a investigar, a no quedarse nunca en el mismo
lugar y a buscar siempre una mejor versión de sí mismo. Él es una gran
motivación para mí, quien puede acompañarme a mi ritmo o puede hacerme conocer
nuevas maneras de entrenar. Es además un gran compañero, porque siempre está
dispuesto a esperar al último, a alentar y a
desafiarse a sí mismo. Como cuando en el 2019 hizo su primer Maratón de Buenos Aires rodeado de
amigos. Como cuando me propuso hacerTrail, y fuimos a correr 21 km en las Sierras de La Cumbrecita en Córdoba; ahí estaba él ofreciéndome un mundo nuevo, vinculado
a la naturaleza, al contacto con el verde, con las montañas, con el rio, o con
lo que fuera apareciendo en nuestro mismo camino.
Durante la cuarentena sus amigos le propusieron la idea loca de correr otra Maratón. ¿Qué mejor forma para un festejo de 40 años que hacer un Cumple Maratón? Celebrando de la mejor manera, corriendo y rodeado de amigos, de la familia, y por supuesto, siempre conmigo. Con esa garra y fuerza que lo caracteriza, con el deseo de no bajar nunca los brazos, aún entrenando en Pandemia. Siempre tratando de motivarse y de motivarme. Es mi ejemplo, a quien más admiro. Su vida cambió y la mía también, desde que elegimos el running, pero mucho antes, desde que nos conocimos.
Mi deseo es
poder llegar a viejos y seguir corriendo. Hasta que las piernas ya no nos lleven, hasta que la respiración diga basta. Donde podamos recordar una vida
juntos, cada momento, cada encuentro, cada viaje y cada percance, pero siempre
con el amor presente en cada instante. Mirar atrás y recordar todos los
momentos donde correr nos cambió la vida, donde hiciste un cambio radical, porque cambiaste el tabaco por kilómetros.
Ojalá que las
piernas te lleven por el camino de los sueños, por lograr lo que te propongas y
por seguir corriendo, hasta el final de tu vida.
[1] Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Allen_Carr



Me encato la hermosa historia!!! Que buen festejo de su cumple 🎂!!! Por muchos años de felicidad juntos y corriendo con amigos 🥰🥰
ResponderBorrarGracias Angie por leer y comentar 🥰Ojalá así sea!!! 🙌🏼
BorrarCómo cada relato , leerte emociona, inspira y además conociéndolos a los dos me llena de emoción haber sido parte por un ratito de este recorrido, juntos iluminan de una manera increíble.
ResponderBorrarUff que lindas palabras Moni, como siempre! Y además lo hermoso de esto fueron las personas increíbles como vos que el deporte nos permitió conocer 🥰
BorrarHermoso relato como siempre!!!
ResponderBorrarMuchas gracias ❤️
BorrarAhhhh que lindo texto Yae!! 😍😭Lo felicito a Nico por su gran cambio 👏👏 y a vos por tus hermosas palabras 💕
ResponderBorrarGracias Nanu por leerme y comentar ❤️🥰
BorrarQué lindo relato Yae!! Qué hermoso festejo de cumple tuvo, haciendo lo que lo apasiona!
ResponderBorrarMuchas gracias! Tal cual, el mejor festejo ❤️ Abrazo
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