La solidaridad y el deporte

La historia de Nolo

 


“Mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan 
por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos. ” [1] 

 

Me gustaría reflexionar acerca del correr vinculado con la solidaridad. Vinculado desde el lado de la ayuda social, del amor, del compromiso y respeto hacia los demás. La solidaridad como filosofía y estilo de vida, marcando nuestras acciones, nuestros pasos, anhelando que el mundo cambie. El deporte puede conectar ese estilo de vida y sentir que ayuda a enfrentar las adversidades de la vida. Porque permite amar y conectar con otra realidad.

Esta es la historia de vida de Nolo, un ser diferente, con luz propia, una persona que con sus acciones nos demuestra que se puede dar un poco más, que podemos prescindir de cosas materiales y que siempre podemos ayudar. El representa para mí la solidaridad y el deporte.

Nolo se define como un “luchador social”, es ex Combatiente de Malvinas, runner, hincha de Lanús y Peronista. Criado en una familia de clase baja, su madre le enseñó desde pequeño el concepto de la solidaridad: “tenía que compartir el pan si la otra persona no tenía”, recuerda. Su relación con el deporte es similar a la de la mayoría de los chicos en Argentina, jugó al fútbol en las inferiores de Lanús, queriendo vivir “el sueño del pibe” hasta que tuvo un llamado que le cambió la vida…debía ir a cumplir el servicio militar obligatorio del país. Nolo me cuenta que sintió que era un “honor para él” ir a hacer la “colimba”, pero lejos estaba de pensar que ese año tendría que enfrentar incluso, la muerte cada día. ¿Cómo hace un adolescente para resistir una guerra? ¿Cómo sobrevivir a tremendo destino sin dejar secuelas en el camino?

Nolo fue, en ese momento, un soldado que pasó 80 días sintiendo que “la guerra le robaba la adolescencia” y que “vivía con la muerte al lado de él”; que el sonido de las balas retumbaban en su cabeza y que se convertía en un “hombre de guerra”. Convivió con bombardeos, con las terribles condiciones climáticas, con el hambre, con combates constantes y la muerte. Desde las trincheras, desde el dolor, desde la angustia de perder a compañeros, de no saber su destino, ni poder hablar con su familia. Lleva las heridas de la guerra con cicatrices en el cuerpo, pero habla de ella como algo que forma parte de su pasado y de su historia de vida. Un aprendizaje no desde el dolor, sino enriquecedor. La solidaridad le permite a él mantener la memoria activa desde otro lugar y hoy organiza carreras recordando esas fechas emotivas.

Escuchar terrible relato me hace preguntarle cómo se sintió al volver de la guerra. Una guerra plagada de malas decisiones que terminaron con la invasión de nuestra tierra, y claro está, la frustración de toda la Argentina. Nolo sabe que la sociedad aisló a los excombatientes y que el Estado los escondió y no estuvo ahí para contenerlos, durante ese tiempo. Pero no quiere seguir en el pasado, no quiere más ese dolor, ya que sufrió consecuencias terribles como la depresión, no salir de su casa por un año, no poder hablar, no querer comer, sentir que moría, hasta que le puso fin a esa etapa de su vida.

Cambió de página y continuó mirando hacia adelante. Participó y militó en la política, ya que creía en ella como herramienta de solidaridad y de transformación de la sociedad. Fue un activista social, ayudando a los que menos tenían, a los que no tenían oportunidades y a los que luchaban por las injusticias sociales. Esa misma solidaridad es la que continúa, hasta hoy en día.

Pasaron los años, Nolo se puso en pareja y con ella comenzaron a asistir a caminatas solidarias. Un día sintió que en esa caminata podían trotar y juntos experimentaron esa energía y pasión por empezar a correr. Todos los fines de semana corrían y se anotaban en todas las carreras. Pasaron 6 años desde ese momento, donde todo cambiaría.


Para un ser solidario la ayuda se manifiesta en cualquier circunstancia de la vida. ¿Cómo llegó Nolo a ser guía para atletas con discapacidad? Un día conoció a una persona que necesitaba ropa para correr en el frío, entonces decidió juntar plata con amigos y comprarle el equipo a este corredor ciego. Fue este mismo chico a quien en una carrera en Rosario se le enfermó el guía y Nolo decidió acompañarlo. Viviendo una primera experiencia súper desafiante, ya que no tenía idea de cómo organizarse para guiarlo. Tuvo nervios la noche previa, pero en ese momento, la entrega y el compromiso fueron tan grandes que sintió el placer y la satisfacción por hacerlo. Ese era su destino. Fue en esa misma carrera donde conoció a otra corredora ciega, Analía Romero, quien sería, sin dudas, su mejor compañera y uno de los sueños y desafíos más grandes a los que se enfrentaría.

¿Cómo se hace para guiar a alguien que no ve? ¿Cómo depositar la confianza en quien no conoces? La tarea de ser guía es sin dudas conmovedora. Es lograr que el deportista y el discapacitado se sientan iguales, se conecten y no pensar jamás en la discriminación. Es nivelar siempre para arriba, implica también trabajar con las diferencias corporales, con los diferentes ritmos de carreras, para lograr “dejarse llevar por otra persona”, depositar la confianza plena en el otro. Es crear una fusión entre el guía y el corredor. Es cambiarles la vida. Porque la solidaridad y el deporte implican entrega, fuego, pasión y corazón.

Con el tiempo decidió sumarse a un grupo de corredores guías. En el 2016 le proponen hacer un viaje a una carrera de montaña, un nuevo desafío, en el que terminó con una lesión en la espalda. Era su primera vez como guía de trail. Esa experiencia, la tensión de cruzar arroyos de noche, bajar senderos, estar atento a los caminos por él y por otra persona, llenaban de fuerza y amor su vida.

Pero también aparecían algunas disidencias. Necesitó cambiar de grupo por diferencias y junto a otros amigos armaron “4 locos Run Solidario”[2]. Eso también marcaría un antes y un después en su vida. Quería además de ser guía de corredores ciegos y disminuidos visuales sumar actividades solidarias. Hace dos años que hacen este tipo de tareas. Nolo tiene miles de historias y anécdotas de sus carreras, desde usar las zapatillas del mismo pie, porque el corredor ciego las había olvidado justo antes de la largada, olvidar los kits, hacer km de más y hasta caer miles de veces. Me cuenta que es un gran trabajo tener que pensar en su logística y en la de su acompañante.

Otra anécdota importante es la que vivió con Analía en el Maratón de Buenos Aires del 2018, días previos su madre había sufrido un acv, Nolo tenía la cabeza puesta en ella y en esperar el parte médico, no pudiendo concentrarse en la carrera. En un momento sintió “un tiro en las piernas” y cayó de rodillas al suelo. Analía quedó colgando de la soga que los unía sin entender que es lo que estaba pasando. Por suerte la solidaridad y el deporte se unieron para que aparecieran “los ángeles de la Maratón” -tal como ella llama a los corredores de Adidas Runners- que tomaron la posta y la guiaron hacia el final de la carrera. Sin ellos, Nolo hubiera sentido que fracasaba, porque las expectativas de Analía son altas, ella compite en cada carrera para superar las adversidades de cada día.

Pero la vida le iba a dar otra revancha con Analía. Él le iba a proponer realizar “el Cruce[1]. El desafío más importante de sus carreras deportivas. Nunca habían corrido trail ni una maratón juntos. Entonces le pregunto, ¿Por qué elegiste a Analía para acompañar? ¿Por qué ella entre todos los corredores? Nolo sin titubear me responde: porque “sabía que ella podía hacerlo” y “quería que fuera una mujer porque hay que respetarlas”. Su madre le había enseñado eso durante toda su vida.

¿Cómo fue la experiencia de guiar en semejante carrera de montaña? Le pregunté. Su respuesta fue desde no saber cómo dar las indicaciones, porque el terreno cambia asiduamente, hasta sentir la adrenalina constante y el temor a flor de piel. Había preparado su cabeza para llevar a Analía por esos senderos y bajo las condiciones que se les presentaran, sin que los otros corredores se dieran cuenta, incluso, que ella no veía. Le avisaba de cada obstáculo, de las vicisitudes del camino. El primer día sintió esas emociones nuevas, asociadas a los nervios y la adrenalina, pero al segundo y tercer día ya sentía confianza y seguridad plena. Recuerda el momento más importante de la carrera en el que habían llegado a la Cumbre y fue ahí, donde sintió una terrible emoción porque el objetivo estaba cumplido. El abrazo que se dieron en la cima, quedará grabado para siempre en la memoria de Analía, quien sintió ese momento de conexión profunda y emotiva.

¿Qué es lo que estos deportistas más valoran de esa experiencia? Nolo me cuenta que conoció a otra persona dentro de él, que no sabía que podía tener esa seguridad en su interior y que esas vivencias, sin dudas, lo fortalecieron. La veía a ella disfrutando, que estaba contenta, que no sufrieron imprevistos y que pudieron terminar bien la carrera. Los sueños de ambos se cumplían. Nolo siente que ahí recibió “el titulo de guía” y Analía me cuenta que para ella él fue “un soldado en la montaña” porque logró que llegara sana y salva, con fortaleza, con mucha concentración y sobre todo, con mucho amor. Convirtiéndose en la primera mujer ciega en realizar esa competencia. Ella siente que “fue un honor ir con un héroe de Malvinas”, una persona tan solidaria, hospitalaria, entregada, que se nota que es feliz entregándose al otro. La vida les demostraba que la solidaridad y el deporte iban de la mano.

Nolo agradece a su madre por ser solidario, a su mujer, a su hijo y a toda la gente que se sumó a la familia de 4 locos, a quienes han participado de un taller para ser guías, para sumar voluntarios o donar lo más mínimo que puedan. Hasta han organizado un viaje a otra ciudad para llevar a varios corredores, quienes ni siquiera conocían el mar. Con el grupo han recibir un premio al deportista solidario otorgado por el Senado de la Nación y hasta han organizado una  carrera virtual durante la Pandemia. Esas experiencias inolvidables se quedan grabadas en su memoria y en su corazón. Le gusta la colaboración y el aporte solidario que recibe y predica. Desea que a futuro puedan ser una asociación sin fines de lucro, que puedan intervenir en la sociedad con más acciones solidarias. Le queda la alegría y felicidad del otro, verlos subir al podio es el combustible que necesita para sus días. El mensaje que quiere transmitir es que la solidaridad no te enferma, que te da placer y sin dudas, te hace crecer como persona. Porque “ayudar a otro es lo mejor que le puede pasar al ser humano”, y “ser solidario te cambia tus días”. Y a mí me emociona su historia de vida.






[1] Roque Dalton. Poeta, ensayista, abogado, antropólogo y revolucionario salvadoreño, una de las voces más influyentes de la Generación Comprometida. Disponible en: https://www.poemas-del-alma.com/roque-dalton-garcia-como-tu.htm

[2] Agrupación  Solidaria de Corredores Amigos. Disponible en: https://www.instagram.com/4locosrunsolidario/

[3]El Cruce Columbia. El objetivo de la carrera es cruzar los Andes, uniendo Argentina y Chile. En una distancia de más de 100 kms, divididos en 3 etapas.  Disponible en: https://elcrucecolumbia.com/

Comentarios

  1. Yael, leerte es un lujo que permite entrar en el corazón de quien estás describiendo, conociéndolo a manu y viviendo su solidaridad muy de cerca, reconozco que tu radiografía fue perfecta. Gracias por este relato y gracias a manu por ser un ser de luz que no necesita opacar a nadie para brillar.

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    1. Gracias por leerme y comentar siempre con las palabras justas ❤️ 😊

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    2. Genial llega al alma esa historia de vida y también de esperanza creer que en este mundo tan odioso hay seres tan estupendos

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    3. Gracias por leer y por tan lindas palabras, ojalá haya más seres como este para vivir en un mundo un poco más humano. Abrazo grande!

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  2. Yael: Muy emotiva nota, como todas las que escribís, siempre vinculando la actividad de los corredores con muestras de ejemplo, solidaridad y compromiso. Muy bien, además, por citar a Roque Dalton.

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    1. Muchas gracias Pablo por leer y comentar! Por más relatos que inviten a la reflexión 🙌🏼😊

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  3. Hermosa historia. Felicitaciones. Un gusto leerte

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    1. Gracias Fernando por ser un gran lector y comunicador! Abrazo 🤗

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  4. Sin dudas Eve!! 🙌🏼😊 Gracias por leer y comentar ❤️

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  5. Tremendo y potente relato que estas compartiendo con nosotros en esta oportunidad. Todo un fuera del serie el gran Nolo y la lección de vida que nos da es digna de emular. Gracias nuevamente por compartir. ����

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  6. Gracias Julio amigo por leer y comentar. Es realmente un fuera de serie jajaa. Abrazo grande ❤️

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  7. Lo había leído en su momento, lo vuelvo a leer ahora. Cómo admiro a Nolo. Que bueno que alguien lo relate así, como vos! Un abrazo!

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