¿Correr nos acerca a Dios?


La historia de Rodo

                                                                      “Correr es mi tiempo privado, mi terapia, mi religión” [1] 

Me gustaría reflexionar acerca del correr vinculado con la religión. Vinculada desde el lado de la creación, del amor, del conectar con la naturaleza y con los demás. La religión como filosofía y estilo de vida, como la presencia de Dios. Quien puede reconectarnos con nuestro ser y nuestra esencia, porque nos permite agradecer, y salir a enfrentar las injusticias, las adversidades de la vida. Porque permite amar y sentir el running con pasión desmedida.

Esta es la historia de vida de Rodrigo, un chico de barrio, que con sus 37 años, se acercó a mí, a partir de mi relato de “Por qué corremos”[2] y quiso que yo contara su historia de vida. Todos tenemos una historia por contar, ya lo mencionamos y todos tenemos un motivo sobre por qué corremos, que nos acerca al deporte y nos conecta con los demás.

Escuchar hablar de Dios, es sin dudas, algo sanador, algo también real, de lo que no estamos muy acostumbrados. Rodo me contó cómo esa presencia fue modificando su vida, cómo se metió en su corazón y como el running se convirtió en su pasión. Desde mi parte, necesitaba conocer un poco más de su vida, para poder narrar su historia; necesitaba llegar al alma de su persona, conocer sus miedos, sus frustraciones, sus aciertos, su dolor y su salvación.
     
Rodo me contó que fue padre joven pero consciente, con mucho amor y dedicación, asumiendo las responsabilidades que la vida le daba. Esas mismas responsabilidades lo llevaron a trabajar a un local de comida rápida. Eso, de alguna manera, modificaría sus hábitos de vida. Porque esa misma comida es la que comería todos los días. Entonces, su cuerpo se llenaba de comida chatarra, como las papas fritas, las hamburguesas y la cafeína. No conocía el agua, su vida era el café y los azúcares de las gaseosas que consumía. Que resultaba de todo esto? Un cuerpo deteriorado, mal alimentado, que no respetaba todas las comidas, ni los horarios pautados. Un cuerpo abandonado, camino a la muerte? Camino al maltrato?

Durante su infancia y adolescencia -como gran parte de los niños de esta sociedad- Rodo intentó ser jugador de fútbol; desde pequeño jugó en varios clubes y su sueño era ser futbolista profesional, pero hoy me pregunto, acaso eso de verdad lo llenaba? Un día ese sueño se frustró, porque una lesión lo dejó fuera de las competencias. Siguió jugando al fútbol desde un lado más social, pero sus hábitos alimenticios seguían por mal camino.

Rodo cree en correr y conectarse con el mundo, con la naturaleza. Correr le permitió no volver a estar estancado, ya que un accidente automovilístico lo había dejado estático. Empezó a correr en el 2016. Antes de eso había pesado, más de 30 kilos por arriba de su peso normal. Cómo hizo para cambiar su vida? Es lo que todos queremos conocer…

Después del accidente de auto que tuvo, los médicos tuvieron que medicarlo para los dolores, eso produjo que tanta medicación, más su antecedente de comida chatarra, lo dejaran internado por una gran inflamación intestinal. Estuvo casi un mes hospitalizado, al punto de pensar que era cáncer de esófago, entonces los gastroenterólogos debían bajar la inflamación…Después de este mensaje de vida, un día decidió cambiar sus hábitos, cambió el alcohol, cambió sus comidas, y principalmente, dejó su responsabilidad en el local de comidas. Se busco otro trabajo y fue ahí donde la conoció, a ella, al amor de su vida…a quien finalmente, le cambiaría su estilo de vida. Ella, su compañera, María José, estudiaba nutrición, y eso, de alguna manera, modificó en Rodo, sus conductas. Le enseñó a su cuerpo a estar sano, en equilibrio, hasta lo llevó a ser vegetariano. Una de las decisiones más importantes que elegiría. La de abrirse al amor, pero sobre todo, porque Majo era el amor de la religión. Ella lo acercó a Dios y lo acompañó.

Hoy en día Rodo que ya conoce a su cuerpo, que entrena todos los días, sabe que también debe cuidarse del asma crónica que le detectaron, de la congestión en los bronquios y que las alergias, son parte de su vida. Corre con paf, corre cuidándose del frío, pero siempre corre, con la presencia de Dios, quien lo guía, y a quien le agradece el día a día.
Durante la charla  se pregunta qué hubiera pasado si seguía en ese trabajo de comidas rápidas, y el mismo se contesta, que su vida no hubiera sido la misma… No hubiera conocido a su mujer, ni a la religión, ni a Dios, ni al running, porque estos fueron consecuencias de los hechos y decisiones que tomó y que lo llevaron al lugar en el que está hoy. Cree en “elegir cuando vas creciendo en base a ejemplos, a lo que te dicen, y a tomar tu propio camino”. Hoy puede mirar atrás y saber que Dios siempre estuvo ahí con él. Lo siente como estar enamorado, desde el sentimiento más profundo del amor, por la tranquilidad y la paz que le da. Todos los días le agradece por las buenas elecciones que tomó y por lo que tiene. ¿Acaso todos no deberíamos hacer lo mismo? Agradecer por nuestras vidas.

Rodo, un chico para nada materialista, que se crió con los valores que sus padres le enseñaron, que nunca fue de mirar el ojo ajeno, siente y cree en abrir el corazón, en contar cómo cambió y transformó su vida, y a mí también un poco me cambia la mía. Me conecta con él, me hace pensar que sentido le damos a lo que hacemos, cómo nos relacionamos, qué conocemos del otro. Porque el running es un deporte social, que nos pone en lugares que no imaginamos estar, nos lleva a caminos nuevos y personajes nuevos, que nos cuentan sus sueños y anhelos.

Uno de los sueños de Rodo era el poder ser “guía de corredores ciegos y disminuidos visuales”, porque sentía que el running ya lo aburría. Quería ayudar a las personas, que no sea una actividad sólo para él. Así un día conoció a Manuel de “4 locos Run Solidario”[3]. Eso también marcaría un antes y un después en su vida. Sabe que fue una bendición. Le pidieron si podía acompañar a Analía, en la Media Maratón de Mar del Plata, y ahí en esa misma carrera, cumplió su sueño de guiar a esta terrible atleta, logrando su mejor marca y una experiencia increíble. Fue en esa misma carrera, donde además acompañó a un amigo a terminar su Maratón. Entonces, sin dudas, sabe que Dios estuvo ahí para darle esa fortaleza que necesitaba, para hacerlo guía. Para cuidar a Analía, de que llegaran bien, disfrutando, enteros, recordando ese día, al que jamás olvidaría.
                                            
Charlo con él y entiendo que Dios llenó un vació que Rodo sentía, porque lo vive como un amor único, diferente a los demás, un amor que no cuestiona, porque es su filosofía de vida. Un amor genuino que lo llevó a recorrer terapias intensivas de hospitales brindando ese mismo amor que él sentía. Porque quería transmitir esa palabra, quería dar esperanzas, para sanar el alma. No generando falsas expectativas, de pedir ayuda para cuidar el cuerpo, sino en salvar el alma. Entonces me pregunto, no es acaso un mensaje que inspira su vida? Rodo cree que hay que probar el amor de Dios, es una persona que le gusta indagar, que es curiosa, que se abrió a conocer la religión. Sabe de las malas críticas que existen hacia la misma, pero cree que sólo Dios es el único que juzga. Pudo sacarse de su cabeza los prejuicios, y cree que va por el buen camino.
¿Cómo llegó Rodo a conocer el running? Le gustaba escuchar música cristiana, la radio o lo que sea, un día sonaba un Pastor que contaba cómo conectaba el running con la creación de Dios, con la creación de la naturaleza, con las emociones del día a día. Entonces fue en ese momento, que sintió que ese mensaje, le llegaba al alma. Le abría un mundo nuevo de sensaciones por experimentar, por vivenciar, porque sentía que Dios ya estaba ahí instalado en su ser. Ese mensaje fue su disparador, su puntapié inicial para empezar a correr, y valorar todas esas cosas, desde otro lado, más espiritual.
                        
¿Cuál es la relación que Rodo encuentra entre Dios y el running? La conexión con lo maravilloso de la naturaleza, con la creación de la naturaleza, de todas estas percepciones y sensaciones que se pueden disfrutar al correr, al contemplar los arboles, el viento, los atardeceres, los amaneceres. Rodo al correr piensa en Dios, le agradece por cada kilómetro recorrido, por cada persona que conoce en ese trayecto. Porque le interesa la parte social del running, más allá de las satisfacciones personales y los objetivos propios de cada deportista. Le gusta disfrutar las relaciones con las personas, conocer a los demás, más que centrarse en marcas personales, más allá de las competencias, compite contra el mismo, no contra los demás.

El correr le permite alejarse de todo y experimentar la soledad que a veces es tan necesaria, es ahí donde puede encontrarse consigo mismo y con Dios. El running es su estilo de vida y Dios es amor por donde lo mira. La esencia de Rodo es ser social, sentimental, conectarse con los demás, una persona perceptiva que entiende que Dios es creación, es la libertad, la libertad que al correr experimentamos, y así finalmente, entender el sentido que le damos a la vida.


                                                                     


























[1] Gail W. Kislevit: “Running Past Fifty: Advice and Inspiration for Senior Runners”. 2018

Comentarios

  1. tan hermosa la historia como el relato.

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  2. Muy linda la historia de Rodo y muy bien narrada. La disfruté.

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  3. Gran testimonio de vida, de como el running nos llega de maneras insospechadas y lo cambia todo en nuestras vidas. Éxitos Rodo ����

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    1. Así es Julio! El running no tiene fronteras y sin dudas, cambia nuestras vidas. Gracias por comentar ❤️

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  4. Que linda historia yae, muy inspiradora!

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  5. Una excelente historia de crecimiento personal, con un contenido muy inspirador. Leyéndola te das cuenta de que con una sola acción puedes realizar tres cosas al mismo tiempo, la primea es hacer lo que te apasiona (correr), la segunda es ayudar a que otros alcancen sus objetivos (Guiar) y la tercera es englobar todo ello en el gran amor a Dios. Una triple satisfacción. ¡Felicitaciones!

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    1. Gracias por esas hermosas palabras! El running y la pasión no tienen fronteras ❤️

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  6. Muy bueno , es uno de esos 5 llcos que correr con pasion !!! Un tipaso

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  7. Gracias Eve, hermosas palabras ❤️ Bendiciones

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  8. Gracias por compartirnos la historia de Rodo!! E vuelco que dio a su vida fue muy acertado. Yo creo que Dios le tendió su mano y supo tomarla.Y la virgen lo protegió con su manto de piedad!
    Gracias Yael.

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  9. Hasta las lágrimas 😢 me llegó a lo más profundo del corazón ❣Hermosísimo relato, mis aplausos 👏🏽👏🏽👏🏽

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    1. Gracias Maga por leer y comentar y lo más lindo que te haya llegado al corazón ❤️

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